“El que molesta a Putin, desaparece”.

 “El que molesta a Putin, desaparece”. Es una frase que corresponde a Lord Bell, tras la muerte de su amigo cercano Boris Berezovsky, el magnate ruso que formó parte de un círculo de multimillonarios de su país que murieron sospechosamente en territorio británico desde la llegada del presidente ruso al poder.

 

 Además de compartir un excéntrico y lujoso estilo de vida, a este grupo de hombres ricos los unía una misma amenaza: eran considerados enemigos de Estado por el Kremlin.

 [Ver también el reciente artículo pubicado por BuzzFeed News hace 10 días: “FROM RUSSIA WITH BLOOD”  Un extenso trabajo de investigación sobre este tema].