El 22 de octubre (2 de noviembre del calendario actual) de 1721, tras el Tratado de Nystad por la victoria sobre Suecia en la Gran Guerra del Norte, Pedro I el Grande es proclamado por el Senado y el Sínodo, Padre de la Patria y Emperador ‘de toda Rusia‘ y por consiguiente, los moscovios son declarados ‘rusos’. Este fue el punto álgido de un proceso que había comenzado dos siglos antes cuando Iván IV el Terrible siendo Gran Príncipe de Moscovia se autoproclamó zar en 1547. Con el comienzo del Zarato moscovita que duraría hasta la fundación del ‘Imperio Ruso‘ en 1721, se intensificó el reclamo de Moscovia por la herencia no solo de la Rus de Kiev, sino también del Imperio Bizantino.

Como ya hemos visto ampliamente en «Rusia, un mito creado por Moscovia» los zares de Moscovia, lo que hoy conocemos como ‘Rusia’, eran conscientes de las limitaciones que suponía no tener un noble pasado con el que cimentar un gran imperio. Para lograrlo necesitaban embellecer y dilatar su oscura y limitada historia de ascendencia asiática (Ulus de la Horda de Oro) usurpando la de otros, por lo que decidieron apropiarse del glorioso pasado y el reconocido nombre en Europa de la Rus y su capital Kiev fundada en el año 882, cuatro siglos antes que Moscú, que aunque es nombrada por primera vez como punto de encuentro en 1147, no fue establecida oficialmente como asentamiento hasta el año 1272.

Imagen comparativa que se hizo viral en internet hace años mostrando que el supuesto «Hermano mayor», lo es por la fuerza y no por su historia

El fango sangriento de la esclavitud de Mongolia y no la ruda gloria de la época normanda, forma la cuna de Moscovia. La Rusia moderna no es más que una metamorfosis de Moscovia”.

Karl Marx. Revelaciones de la historia diplomática del siglo XVIII. Capítulo IV

No es de extrañar que en 1933, el régimen de Stalin decidiera interrumpir la publicación de las obras completas de Karl Marx y Friedrich Engels cuando se iba a publicar un pequeño y desconocido texto de Marx sobre la diplomacia europea en el siglo XVIII en el que se exponía una historia de la Rusia zarista que, sorprendentemente, no coincidía con el canon oficial establecido por el estalinismo.

La verdadera Rusia estaba geográficamente situada dentro de los límites de las modernas Kiev, Chernihiv, Zhytomyr, gran parte de Cherkasy, Poltava y Sumy, así como parte de la región de Vinnytsia. Los habitantes de estas tierras, eran llamados Rusyns o Rusinos y con menor frecuencia Rus.

1587 “Composite Tabula”. Urbano Monti. (Milán, Italia).


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«Rusia un mito creado por Moscovia«


Iván IV con su autoproclamado título de zar en 1547 decidió apropiarse la cultura y la historia de Kiev, fundada en el año 882, cuatro siglos antes que Moscú, que aunque es nombrada por primera vez como punto de encuentro en 1147, no fue establecida oficialmente como asentamiento hasta el año 1272. Como bien apunta el historiador Volodímir Bilinsky: «No puede haber un ‘hermano mayor’ si este surgió varios siglos después del pretendido hermano menor». Se sabe que el principado de Moscú fue fundado como un ulus de la Horda de Oro, por el Kan Mengu-Timur en 1277.

Al proclamarse heredero de la Rus y de su gran patrimonio espiritual y cultural, Iván IV creó en 1547 el mito que sustenta los falsos orígenes del Imperio ruso. Más tarde, en 1721, Moscovia se apropiaba ‘oficialmente‘ del etnónimo ‘Rus’ para poder justificar ante Europa unos lazos inexistentes y ocultar así su obligada hermandad asiática impuesta por los mongoles de la Horda de Oro.

La Compañía de Moscovia fundada en Londres en 1555 tuvo el monopolio de comercio entre Inglaterra y Moscovia hasta 1698 y sobrevivió como empresa comercial hasta la Revolución rusa de 1917

Antes de 1721 el etnónimo ‘moscovita‘ (moskal) estaba generalizado, así como las referencias al ‘Estado moscovita‘, ‘Moscovia o ‘Estado de Moscú‘ estaban presentes en decretos, mapas, monedas, o publicaciones, como por ejemplo el primer periódico impreso tras un decreto de Pedro I, llamado Gaceta de Moscú o Boletines de Moscú. La primera publicación se realizó el 2 de enero de 1703.

«Noticias. Sobre asuntos militares y de otro tipo dignos de conocimiento y memoria que ocurrieron en el Estado de Moscú y otros países vecinos. Empezadas en el año 1703 desde Cristo en enero y terminadas en diciembre del mismo año».

En 1725 «Gaceta de Moscú» pasa a llamarse «Gaceta de Rusia» tras cambiar el «apellido» en 1721.

Moneda de 1707 con referencia al Estado de Moscú

Zar Pedro Alexievich / Rublo de Moscú 1707

Aumentaron las directivas a otros países como la enviada por el General Alexandr Ménshikov, colaborador y mano derecha del zar Pedro I, al embajador en Copenhague:

“En todas sus imprentas, nuestro Estado se imprime como ‘Estado de Moscú’, es por ello que tenga la consideración de parar esto y pedir que impriman ‘Estado de Rusia’. Sobre esta cuestión se ha escrito a todas las demás embajadas”.

Alexandr Ménshikov

1727 – Moscú capital de Moscovia

1727 – «Moscú, Capitale de la Moscovie Suivant Olearius». (Leiden)

El plano proviene del libro «Voyages tres-curieux & tres-renommez faits en Moscovie, Tartarie et Perse, par le Sr. Adam Olearius» grabado y publicado por Pieter van der Aa.

Después que Pedro I transformase Moscovia en un Estado ruso, quedaba la necesidad de crear un amplio relato que resultase coherente con su nuevo origen. Este asunto iniciado por el zar Pedro, fue cuidadosamente retomado por la emperatriz Catalina II la Grande a quien le horrorizaba la idea de formar parte de la realeza tártaro-mongol.

Catalina II de Rusia, irónicamente fue todo un símbolo de identidad para los rusos, ya que era prusiana. Nacida Sophie Friederike Auguste von Anhalt-Zerbstt llegó al trono al derrocar a su propio marido Pedro III con aún menos antecedentes rusos. Nacido en Kiel (actualmente norte de Alemania) y de nombre Karl Peter Ulrich von Schleswig-Holstein-Gottorp.

Como buena europea, Catalina II estaba familiarizada con las fuentes de archivo, o sea, documentos privados y publicaciones restringidas de fuentes primarias, por lo que le llamó la atención el hecho de que casi toda la historia de Moscovia, culturalmente atrasada, se basaba en gran parte en la mitología épica de tradición verbal, por lo que no existía apenas evidencias escritas, algo que jugaba muy a favor de sus intenciones.

Así, por decreto del 4 de diciembre de 1783, Catalina II estableció una Comisión para la recopilación de notas sobre la historia antigua, principalmente de Rusia bajo la dirección del Gran Chambelán y primer ministro de Educación, Iván Shuválov. La tarea principal ante la comisión era corroborar la ‘legitimidad‘ del Estado ruso sobre el patrimonio histórico de la Rus de Kiev y la creación del mito histórico después de reescribir las antiguas crónicas, redactar otras nuevas y elaborar otras falsificaciones.

La comisión trabajó durante 10 años y en 1792, la nueva Historia de Catalina salió a la luz. En el curso del trabajo de la comisión, todas las crónicas antiguas que fueron recopiladas y reescritas, sus originales fueron destruidos.

A finales del siglo XVIII, Catalina II había concentrado la gran mayoría de las antiguas fuentes primarias literarias e históricas disponibles en monasterios, iglesias, instituciones educativas y particulares. Además, sus representantes recorrieron constantemente Europa en busca de antiguas fuentes primarias. Catalina II no escatimó dinero para este fin.

Una vez hecha la gran recopilación, entendió que el siglo XIII era donde no encajaba la historia del Imperio. La clave para comprender la esencia de Moscovia y más tarde, del Estado ruso.

Al leer las antiguas crónicas de Kievan Rus, entendió que un historiador europeo se sorprendería de inmediato ante la transferencia sin fundamento del derecho de herencia del Gran Ducado de Kiev a «Moksel» o la tierra de «Suzdal” y posteriormente otra transferencia arbitraria de este «derecho» a Moscovia.

Catalina II entendió que si a ella le llamaba la atención tal brecha, los investigadores e historiadores europeos rechazarían de inmediato las peticiones infundadas de los moscovitas de su «derecho hereditario» sobre la historia de la Rus de Kiev.

La Emperatriz actuó con mucho tacto y astucia. No tocó la historia de la Rus de Kiev porque ya estaba registrada no sólo en las crónicas almacenadas en sus archivos, sino también en las crónicas lituanas, polacas, suecas, húngaras, griegas, turcas, árabes, etc.

Por lo que una tras otra, las expediciones a la región del Volga y Siberia fueron equipadas para eliminar por completo las fuentes «no necesarias para el Imperio«. Es decir, todo lo que sabemos hoy sobre el origen de los principados de Suzdal y Moscovia fue compuesto y presentado por los «empleados» del Imperio. Todos ellos escribieron la historia de Rusia según las fuentes de Catalina. Después de eso, se introdujo la censura eclesiástica y estatal con la prohibición de las imprentas particulares.

Andrey Garin, extracto de su artículo en Live Journal

Para un mayor control, el 16 de septiembre de 1796, Catalina II decretó la prohibición de todas las «imprentas gratuitas» o en manos de particulares.

  1. Ningún libro escrito o traducido en nuestro estado podrá ser publicado en ninguna imprenta, sin inspección por alguna de las censuras establecidas en nuestras capitales, y aprobación de que en tales obras, al traducir, no hay nada que contradice la ley de Dios, reglas del Estado y las buenas costumbres.
  1. Los gobernadores generales y otros a quienes corresponda, deben ser instruidos sobre una vigilancia precisa para que todas estas órdenes se ejecuten sin falta, para que todos los abusos sean interceptados y contenidos, y para que los culpables de estos asuntos, en cualquier parte, sean sujetos a juicio y castigo legal.

Diccionarios Moscovita-Ucraniano / Ucraniano-Moscovita

1918-1919 – Diferentes diccionarios Moscovita-Ucraniano / Ucraniano-Moscovita

Como curiosidad, el término ucraniano despectivo ‘Katsap‘ dirigido principalmente a los moscovitas o ‘moscovios

El conocido dicho «Rusia sin Ucrania es un país, Rusia con Ucrania es un imperio» es un fiel resumen de lo que viene sucediendo desde el siglo XVI y explica en gran parte lo que está sucediendo a día de hoy.

«Da miedo que Rusia sea otra cosa, no lo que nos hemos inventado».

Alexander Solzhenitsyn

«El pueblo primitivo alimentado por los kans mongoles, con su escasa herencia cultural de oriente, de repente se ha convertido en una antigua nación europea con una rica herencia».

Alexander Bruckner, profesor de la Universidad de Berlín, en su “Historia de Rusia”

La manipulación de hechos históricos es un antiguo pasatiempo ruso”.

Yaroslav Hrytsak, historiador.

El fango sangriento de la esclavitud de Mongolia y no la ruda gloria de la época normanda, forma la cuna de Moscovia, y la Rusia moderna no es más que una metamorfosis de Moscovia”.

Karl Marx

28 diciembre 2021. Rusia pierde la memoria

Reescribir la Historia sigue siendo en Rusia un tema de actualidad

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