Un buen artículo y una buena definición de las actuales conversaciones donde Rusia se ha propuesto ignorar a Ucrania y apartar a la UE para negociar directamente con EEUU las esferas de influencia en Europa como ya lo hiciera Stalin y Roosevelt (con el convidado de piedra Churchill) en la Conferencia de Yalta. La diferencia es que si la obsesión de Stalin en 1945 era Polonia, ahora la de Putin es Ucrania.

Rusia aumenta la tensión en Europa como mecanismo de encuentro con EEUU

Recordemos que la acumulación de tropas rusas cerca de la frontera de Ucrania en primavera de 2021 acabó con la Cumbre de Ginebra del 16 de julio entre Biden y Putin. La segunda acumulación de tropas rusas desde noviembre hasta hoy, ha generado la nueva Cumbre actual de tres días RUSIA-EEUU-OTAN-OSCE .

Palacio de Livadia. Conferencia de Yalta, Crimea.

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« Clima de cauto optimismo por parte de Estados Unidos y Rusia y una ausencia llamativa en la mesa de negociación, la de la Unión Europea [ y Ucrania ] molesta por el aroma a Yalta que desprenden estas conversaciones »

La primera jornada de una semana crucial de negociaciones en tres capitales europeas (Ginebra, Bruselas y Viena) para desescalar una de las crisis de seguridad más graves en el continente desde la Segunda Guerra Mundial concluyó ayer con un clima de cauto optimismo por parte de Estados Unidos y Rusia y una ausencia llamativa en la mesa de negociación, la de la Unión Europea, molesta por el aroma a Yalta que desprenden estas conversaciones.

El viceministro de Exteriores ruso, Serguei Ryabkov, aplaudió que Estados Unidos se haya comprometido a mirar “muy seriamente” las demandas rusas y advirtió que cometería “un gran error”, con consecuencias para la seguridad europea, si no las atiende. En contra de las advertencias lanzadas por el propio presidente Vladímir Putin, su enviado a Ginebra aseguró ayer que no tienen ninguna intención de atacar Ucrania, aunque no dejó de amenazar con consecuencias de gran calado si no hay una respuesta “rápida” a sus demandas.

Moscú asegura que no tiene intención de atacar Ucrania pero exige una respuesta rápida a sus demandas

Evoca Ryabkov el borrador de su propuesta de nuevo tratado de seguridad entre Rusia y EE.UU. publicado en diciembre, que contiene demandas tan lejanas a las posiciones aliadas (la retirada de tropas de la región, la vuelta a la situación previa a 1997, cuando varios países del antiguo pacto de Varsovia se adhirieron a la OTAN, y la renuncia explícita a admitir nuevos socios como Ucrania) que de inmediato suscitó el debate de si Moscú no estaría buscando más un pretexto para invadir el país vecino que una solución.

Moscú ha conseguido por ahora fijar los temas sujeto de discusión, una vuelta a la lógica de las esferas de influencia detrás de los acuerdos de Yalta de 1945, cuando la URSS, EE.UU. y Londres se repartieron el territorio europeo, como quién se sienta en la mesa de negociación. Y en Ginebra no estaban ni Ucrania ni la UE. “Los rusos han excluido deliberadamente a los europeos de cualquier tipo de participación en estas conversaciones«, se quejó su alto representante de Política Exterior, Josep Borrell, en la BBC. “Pero tengo la garantía, porque lo hablé anoche con Anthony Blinken”, el secretario de Estado de EE.UU., de que “no se pactará nada sin nuestra participación”.

EE.UU. se plantea ofrecer a Rusia rebajar la cooperación militar de la OTAN con Ucrania

También el presidente francés, Emmanuel Macron, se ha hecho eco de su malestar por la situación, aunque asegura que la coordinación con EE.UU. sobre el tema es excelente. La enviada de Joe Biden se comprometió ayer a “no discutir sobre la seguridad europea sin nuestros aliados y socios”, y reiteró a la delegación rusa que la OTAN no puede aceptar que Moscú le diga quiénes pueden ser sus socios. 

«No permitiremos que nadie cierre la puerta de la adhesión Alianza a nadie. Y no tomaremos decisiones sobre Ucrania y la UE sin ellos», aseguró Sherman en su comparecencia ante la prensa tras las conversaciones de Ginebra. La Casa Blanca está dispuesta no obstante a negociar con Moscú una rebaja de la cooperación militar con Ucrania e incluso la presencia de misiles en países aliados. Ayer no se habló del tema, aseguró la subsecretaria de Estado. Pero Washington puede ponerlas sobre la mesa si el diálogo continúa.

Kiev critica que Moscú marque la agenda por la fuerza

En paralelo a las conversaciones de Ginebra, la Alianza Atlántica celebró ayer la reunión de la comisión Ucrania-OTAN, una cita a la que la enviada de Kiev llevó sus críticas al rumbo que han tomado las charlas sobre el futuro de su país y un lamento con el que los europeos se sienten identificados: “Nada sobre Ucrania sin Ucrania”. Las discusiones solo deberían comenzar una vez que “los tanques rusos estén fuera”, pidió la vice primera ministra, Olga Stefanishyna, quien lamentó que los acuerdos de paz de Minsk y el formato de Normandía, diálogo en el que también participan Alemania, Francia y Rusia, hayan quedado aparcados en beneficio de la agenda marcada por la fuerza por Moscú. “Todos deberíamos darnos cuenta de que las demandas de Rusia a los aliados no pueden ser consideradas una posición negociadora”, reivindicó tras reunirse con el secretario general de la Alianza, Jens Stoltenberg. Los contactos con Ucrania forman parte de los preparativos para la cita clave de esta semana en Bruselas, la primera reunión del Consejo OTAN-Rusia desde el 2019. En una situación tan complicada como la actual, su mera convocatoria se considera un avance.

Extracto del artículo «Europa, relegada a espectadora del intento de Putin de volver a Yalta» de Beatriz Navarro para La Vanguardia.

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