La bajada de  Andreevskiy  es la calle de los pintores , tenderetes de artesanía local  y toda clase de artículos y recuerdos enfocado en su mayoría al turismo. Es un pequeño Montmartre de París. Aquí radican algunas galerías de arte, estudio de pintores y es sede de cuatro museos. El mejor lugar para llevar recuerdos de Kiev y el peor si lo que buscas es artículos genuinos de la época soviética. Sí, son genuinos muchos de ellos, pero te costará más del doble incluso triple que en cualquier otro mercadillo  o rastro de los muchos que se encuentran apartados del centro de la ciudad.
La proximidad de la bajada es anunciada en la calle anterior, Volodimirskaya en la que empiezan a aparecer las primeras muestras de lienzos y pinturas descansando en atriles sobre el acerado o apoyadas en las fachadas de forma improvisada.
Esta calle fue la primera en conectar la ciudad alta con el barrio de Podil o ciudad baja, zona portuaria del Dniéper, y está dominada en todo momento por la un tanto extravagante Iglesia de Andreevskiy mandada construir por la reina Elisabeta Petrovna para su posterior boda.
La bajada de Andreevskiy es una de las calles más queridas por los kievitas, y últimamente es centro de polémica por el rumor de desalojo de las viviendas y total remodelación de edificios, en lo que se entiende que sería el final de este viejo y querido mercado de arte.
La salvaje especulación inmobiliaria actualmente en Kiev no tiene medida. Los constantes atropellos urbanísticos con el consecuente impacto ambiental y visual amenaza con destruir la armonía que tantos años ha costado conseguir. La bajada Andreevskiy es una muestra de lo que está por venir si nadie pone freno a esta locura, pero más triste es pensar que es un insignificante ejemplo en comparación con las barbaridades que ya se están ejecutando en otras partes de la ciudad… Pero esto es tema sobrado para  otro día. Hoy mejor nos quedamos con  el recuerdo de lo que por ahora es el rincón más pintoresco  de la ciudad.

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